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Disponibilidad forrajera: ¡Acostúmbrese a medir!
Es el punto de partida de una serie de decisiones vitales en
planteos de largo aliento como los de cría, invernada y tambo.
Ventajas y desventajas de la metodología disponible.
Es común y hasta rutinario que el productor destine parte de su
tiempo y atención a observar la evolución de los animales, pero
son muchos menos los que prestan similar dedicación a las
estimaciones vinculadas con la oferta forrajera de las praderas.
Las características de las pasturas que más relacionadas están con
la producción animal son la altura, la cantidad, la densidad y la
foliosidad.
De acuerdo con el Ing. Agr. Héctor H. Fernández, del Área de
Producción Animal EEA INTA Balcarce, el asesor o el productor
deberían usar las mediciones de disponibilidad forrajera como una
herramienta de toma de decisiones y planificación tanto en el
corto como en el mediano y largo plazo.
¿Para qué sirve?
Se preguntará qué tipo de decisiones se pueden tomar si se conoce
la disponibilidad de pasto. La estimación de la disponibilidad de
pasto o biomasa es el punto de partida de toda una serie de
relaciones vinculadas con decisiones de manejo.
El técnico citado plantea el caso de un tambo con pastoreo
rotativo en franjas diario:
-En primer lugar, podemos hacer una predicción del consumo.
Decisión: asignar consumo.
-Si se conoce la disponibilidad pre y pospastoreo, se puede
calcular la eficiencia de cosecha. Para ello solamente hay que
multiplicar el número de animales por el consumo y dividir el
resultado por el pasto presente.
Decisión: aumentar o bajar la eficiencia de cosecha según el tipo
de animales.
-Con la predicción del consumo y la eficiencia de cosecha se puede
asignar la superficie (en metros cuadrados) por animal. Decisión:
superficie por animal por día.
-Si se conoce el área del potrero y el número de vacas, se puede
calcular para cuántos días alcanzará esa superficie y también el
tamaño diario de la franja. Decisión: tamaño de la franja.
-Con la información anterior se puede decidir hacer reserva en un
determinado potrero o no. Decisión: pastoreo o reserva. Cabe
recordar que, en términos generales, a mayor consumo mayor es la
producción de carne o leche.
-En el mediano y largo plazo, se pueden tener registros de las
producciones de la pastura a lo largo del tiempo. Decisión:
determinación de la carga, tipo y cantidad de reserva forrajera, y
nivel necesario de suplementación.
-Otra razón importante para monitorear la producción de pasto es
que es posible, si se determina la producción de la pastura,
obtener una estimación de su costo de producción.
Opciones
Si uno le preguntara al propio productor, o a su asesor, qué
características debería tener el método elegido para medir el
pasto, la respuesta puede considerarse cantada: rápido y
confiable.
Fernández cita dos maneras de realizar el muestreo para estimar la
disponibilidad:
-Destructiva: se refiere a que el método más directo es cortar el
pasto.
-No destructivas: estimaciones visuales, altura, capacitómetro.
Ambas metodologías pueden ser combinadas.
El corte
El método más preciso para estimar el rendimiento de forrajes es
cortar y pesar, pero, normalmente, requiere un gran número de
muestras para alcanzar estimaciones confiables.
La presencia de los animales, la orina y las heces resultantes, y
el hecho de que las pasturas puedan consistir en más de una
especie las convierte en un sistema biológico altamente variable;
por esta razón se requerirá un gran número de muestras para poder
estimar la oferta de pasto de manera confiable.
El corte, secado y pesado pueden ser realizados inmediatamente
antes del pastoreo o después de él, o bien en ambos casos.
Cuando se efectúan pastoreos intensivos de corta duración, la
medición pre y pospastoreo de la cantidad de pasto permite tener
una estimación del consumo. El corte y pesado, además de ser una
técnica destructiva, son costosos en términos de tiempo y trabajo.
Métodos no destructivos
Existen diversos métodos indirectos no destructivos de estimación
de la disponibilidad forrajera. Entre ellos pueden mencionarse:
-Estimación visual: implica algo más que una simple mirada al
lote. Al potrero hay que caminarlo y observarlo en varios lugares
como se haría con los otros tipos de muestreo.
Sin duda, se puede desarrollar la habilidad de hacer estimaciones
visuales, aunque ello lleva un cierto tiempo y esfuerzo, y, a
menos que se utilicen observadores experimentados, se requiere una
calibración de la estimación visual cada vez que se realiza una
serie de estimaciones. La ventaja de la estimulación visual es que
las mediciones son hechas rápidamente sin ningún equipamiento
especial.
-Altura: una manera más cuantitativa y objetiva de estimar la
cantidad de pasto es midiendo su altura. Este es un método fácil,
rápido y confiable.
La altura de la pastura puede ser medida de tres maneras
distintas:
1. Se coloca una regla vertical sobre el nivel del suelo, se mira
horizontalmente a través de la pastura y luego se evalúa su altura
promedio.
2. Se mide la altura del macollo más largo de un manojo de
macollos del área que se va a muestrear.
3. Se usa un pasturómetro, que mide la altura, en cierta forma
comprimida, de la pastura.
-Capacitómetro (electrónico): este instrumento, además de ser
complejo y requerir calibración, ha sido criticado por su mal
desempeño en la estimación de la disponibilidad de la pastura.
Se demostró que la calibración es afectada por los cambios en la
temperatura ambiente, la humedad atmosférica y el porcentaje de
humedad de la pastura. Los últimos modelos mencionan que una de
sus posibilidades más notables es la autocalibración.
En cuanto a su funcionamiento, una vez que el campo eléctrico es
influenciado por la pastura, cambia sus características. Este
cambio es detectado por una computadora y almacenado como parte de
todas las mediciones del potrero.
La principal ventaja del sistema es que usa la densidad de la
pastura más que la altura para la estimación de la cantidad de
pasto.
Agritotal (Argentina)
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