1 1

               Dolores, 24 de octubre de 2006

                             

 

  Radio en Vivo

 

5

Artículos Técnicos

 Entrevistas

 Eventos

 Profesionales

 Servicios

5

5

  5

Cómo llegar a Uruguay?

5

5

 

 

 Mieles

 

 

APICULTURA en el Uruguay

Descripción general 

 

La apicultura uruguaya ha tenido una evolución constante en los últimos cuarenta años. El aumento se ha dado tanto en los volúmenes de producción como en los de exportación. En este sentido, y aún sin existir cifras oficiales referentes a los volúmenes de producción nacional, aproximadamente entre el 95-99% de lo producido se destina a la exportación. A pesar de ello, lejos se está todavía del potencial del Uruguay como productor de miel. Distintos estudios realizados al respecto estiman que las colmenas con que actualmente cuenta el país apenas llegan a utilizar entre el 20 y el 30 por ciento del potencial existente.

 

Cuadro 1:

Evolución de los propietarios de colmenas

y el número de colmenas registrados en el país

Año

Números de propietarios

Números de colmenas

2000 (1)

1.618

240.347

2001 (1)

2.055

300.488

2002(1)

2.412

334.301

2003 (1)

3.762

346.659

 

(1) Registro Nacional de Propietarios de Colmenas

 JUNAGRA- MGAP

 

Este desarrollo de la apicultura queda confirmado si lo analizamos desde los siguientes aspectos:

a) Las condiciones climáticas que posee el Uruguay son muy favorables para el desarrollo de la apicultura en todo su territorio, tanto en lo que se refiere a clima como a flora. Esta última fundamentalmente, da lugar mayormente a mieles de primera calidad y reconocidas a nivel de los distintos mercados internacionales; teniendo mucha aceptación en consumidores tan exigentes como los de la Comunidad Económica Europea.

b) La actualización y tecnificación en el manejo de los apiarios, al igual que en la mayoría de las actividades agropecuarias, se ha incorporado a las explotaciones; incrementándose así los niveles de producción.

c) La industria complementaria de la actividad ha acompañado perfectamente la evolución experimentada por la apicultura y está organizada para proporcionarle al apicultor el material para producción que este necesita.

d) La divulgación de las distintas tecnologías de producción que se ha realizado en los últimos años por organismos públicos y privados motiva que hoy día más del 98% de la apicultura del país se desarrolle en colmenas del tipo Langstroh (estándar); estimándose que en muy poco plazo la totalidad de las colmenas del país sean estándar. (signo de avance tecnológico y cultural).

También es de hacer notar que la mayoría de las técnicas productivas de una apicultura de avanzada como lo son la renovación sistemática de reinas, manejo racional de las cámaras de cría, etc.; son cada vez más comunes a nivel de los apicultores. Sumado a esto están los apicultores de punta que explotan sus colmenares con un muy alto nivel tecnológico, lo cual gravita positivamente en sus zonas de influencia.

Si bien el promedio de producción nacional por colmena se sitúa alrededor de los 27 kilos; existen muchos apicultores con promedios superiores a los 60 kilos.

En el Cuadro número 2 aparecen las cifras oficiales de exportación de miel de los últimos años.

 

 Evolución histórica de la Apicultura en el Uruguay

1834

Bernardino Rivadavia instala en Colonia del Sacramento el primer apiario rústico (fijista) documentado.

1892

Sixto Perea introduce la colmena movilista estándar.

1929

Uruguay deja de ser importador de miel.

1938

Se crea el Servicio de Apicultura de la Dirección de Agronomía de Toledo.

1934

Se crea la Sociedad Apícola Uruguaya como Gremial de la Asociación Rural del Uruguay.

1939

Se crea el Departamento de Apicultura del Centro de Investigaciones Veterinarias "Miguel C. Rubino".

1963

Uruguay efectúa su primer exportación de miel por un valor de US$ 43.500.

1988

Luego de un crecimiento sostenido de la actividad en el país se cuenta aproximadamente 200.000 colmenas y se exporta miel por un monto aproximado de US$ 4:200.000.

1995

Continuando el crecimiento sostenido del sector; el país sobrepasa las 300.000 colmenas y exporta unos 7:500.000 kilos de miel.


 

 

Cuadro 2:

Exportaciones uruguayas de miel

Año Total kilos Total Dólares USA
1975 913.463 658.235
1976 1:329.394 915.217
1977 1:056.172 780.430
1978 1:193.446 995.557
1979 758.038 760.119
1980 1:615.163 1:558.023
1981 2:775.542 2:293.073
1982 2:544.008 2:281.522
1983 1:595.365 1:437.462
1984 1:664.537 1:240.304
1985 1:772.160 1:225.515
1986 3:206.829 2:512.524
1987 3:356.282 2:805.136
1988 5:829.259 4:247.731
1989 3:708.971 3:119.370
1990 3:630.985 3:136.740
1991 5:568.688 5:430.952
1992 5:747.643 5:473.286
1993 6:128.425 5:664.378
1994 4:832.703 3:931.621
1995 6:521.944 6:802.337
1996 6:166.605 10:151.573
1997 7:714.123 12:172.408
1998 5:075.321 6:883.149
1999 1.046.700 2.947.000
2000 2.906.000 9.247.000
2001 9.646.000 9.246.800
2002 10.846.000 14.345.589
2003 11.000.000 24.680.673


 JUNAGRA en base a Comercio Exterior del B.R.O.U.

 

Nota: La aparente disminución que aparece en los volúmenes de miel exportados en el último quinquenio, se deben en parte a condiciones climáticas adversas; pero fundamentalmente a volúmenes importantes de miel que fueron "exportados" por la vía no oficial hacia el Brasil. Es en este sentido que se considera que los volúmenes reales estimados para la zafra 1994 - 95 alcanzan los 7:500.000 kilos.



Desarrollo del sector en los últimos años

Entre 1970 y 1990 la producción de miel del sector aumenta un 400%. Si este mismo parámetro lo medimos desde 1930 a 1990 observamos que la misma aumento más de un 1500%. Entre 1970 y 1990 el número de colmenas del país se cuadriplica; mientras que la producción promedio por colmena aumenta un 50% pasando a ser en este último año de 27 kilos. Merece resaltar que la producción por colmena en 1930 era de tan solo 7 kilos por colmena.



Regiones apícolas del Uruguay

Al Uruguay más que en zonas o regiones apícolas cabría dividirlo en ambientes de diferente capacidad de producción; ya que como se mencionara anteriormente, la apicultura es practicable en todo el territorio nacional, a diferencia , de otros países donde la apicultura está restringida a ciertas áreas climáticamente determinadas.

Esta característica ha determinado que el asentamiento de las explotaciones apícolas se haya distribuido en forma diferencial; estando la zona de cultivos y vegetación espontánea más melíferos con mayor dotación de colmenas. Las zonas más densamente pobladas coinciden con las zonas dedicadas a la ganadería intensiva, predios dedicados a la implantación de praderas artificiales y, zonas dedicadas a cultivos industriales, que a su vez coinciden con tierras que mayormente son de uso agrícola.

En el Uruguay hoy por hoy no existen grandes zonas apícolas basadas en cultivos especiales. Existen sí, microzonas de superficies relativamente pequeñas donde se puede realizar una explotación bastante interesante de miel de citrus en los alrededores de la ciudad de Salto. El desarrollo y el fomento que se le está dando a la forestación por parte del Gobierno Central ha determinado que estén apareciendo extensiones bastante interesantes, sobre todo de algunas variedades de Eucaliptos con un muy buen comportamiento apícola. Se considera que en la medida que la forestación se desarrolle dentro de lo que está planteado, se podrán comenzar a desarrollar explotaciones silvo-apícolas muy prometedoras. Cabe agregar que en la mayoría de los casos estas plantaciones especiales están complementadas con flora natural o indígena que permite cerrar el ciclo anual de producción.

Los ambientes básicos en los cuales está establecida la mayor parte de la apicultura nacional son:

a) Las costas de los cursos de agua, donde predomina el monte indígena.

b) Praderas naturales complementadas con el monte de flora indígena.

c) Zonas agrícolas y/o de montes artificiales complementadas por la flora indígena.

Las costas de los ríos y arroyos han sido y serán el fuerte de la explotación apícola del país, ya que su flora es la que le da mayor seguridad y tranquilidad al apicultor por su estabilidad y constancia en cuanto al potencial de producción.

Las praderas naturales y las zonas agrícolas generalmente presentan las características de ser muy sensibles frente a los cambios climáticos; con lo cual su producción es bastante inestable. Estas zonas presentan además un nuevo gran problema, al que se ha tenido que enfrentar el apicultor y que es la aplicación cada vez más común de pesticidas en las plantas cultivadas.



Origen botánico de las mieles uruguayas

 

De acuerdo a un estudio llevado a cabo por el la Comisión Asesora del Poder Ejecutivo en Materia y Política Apícola en 1982 se determinó que el origen botánico de las mieles uruguayas se distribuía de acuerdo al siguiente porcentaje:

 

Monte indígena 40 %
Leguminosas 30 %
Eucaliptos 20 %
Frutales 3 %
Campo natural 7 %

 

 

El Laboratorio Tecnológico del Uruguay (L.A.T.U.)

El país cuenta con un exigente laboratorio oficial, que entre sus cometidos tiene el de analizar todas las mieles con destino a la exportación. La normativa utilizada por el L.A.T.U. es tan o más exigente que las requeridas por los principales mercados compradores, siendo un requisito indispensable, que toda miel destinada a la exportación sea aprobada por el mismo.



Breve descripción de las distintas razas de abejas existentes en el país

En el país la raza más difundida es la Apis mellifica mellifera o abeja negra o criolla común, que fue la primer abeja introducida en América, caracterizándose por ser de fácil adaptación, color castaño oscuro a negro, activas, buenas productoras de panales, con reinas proliferas, resistentes a enfermedades, con postura algo tardía en la temporada y algo irritables.

Por otro lado, en los últimos años se ha dado una introducción más o menos constante de abejas con características de Apis mellifica ligustica o italiana o amarilla. Hoy día en el país existe mucha hibridación entre estas razas, presentando esto para la producción nacional sus pro y sus contras. Si bien este tipo de abeja es la más utilizada a nivel mundial en la industria apícola, aún no se ha generalizado en el Uruguay. A nivel oficial, si bien se le reconocen una serie de ventajas a este tipo de abejas, se considera que previo a fomentar su importación habría que determinar realmente el potencial de la abeja criolla; el cual no es nada despreciable.

Hace muchos años en el país se realizaron importaciones de abejas de origen cárnico y caucásico no lográndose mayor difusión ni adaptación.

Con respecto a la utilización de las distintas razas de abejas en el país se ha determinado que alrededor del 57% de los productores utiliza la abeja "negra o criolla", mientras que el 20% utiliza la raza amarilla. Hay un 10% de productores que utilizan los dos tipos y un 11% que trabaja con abejas que son cruzas de ambas razas.



Estado sanitario de la apicultura del país

En el Uruguay existe una Dependencia del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca especializada en el análisis y diagnóstico de las enfermedades de las abejas.

En el país las enfermedades con cierta incidencia en la producción son la Nosemosis, la Acariosis, la Loque Europea y la Varroasis. Con respecto al ácaro Varroa, si bien desde hace varios años se introdujo al país, esta no tiene la acción devastadora que se ha denunciado en otros países ; siendo variable incidencia en los distintos años. De acuerdo a investigaciones realizadas, esto se atribuiría a una resistencia que existiría en nuestra abeja criolla.

Con respecto al análisis periódico de las abejas se pude decir que la mayoría de los apicultores ( 63%) no los realiza, a pesar de existir más de 10 laboratorios de análisis de abejas distribuidos en las zonas de mayor producción.

Una práctica relacionada, en gran parte, con el manejo sanitario, es el recambio de panales viejos en la cámara de cría al comienzo de la temporada. Esta sustitución de panales viejos por láminas de cera estampada o panales nuevos labrados, hace que el productor retire de las colmenas parte de la masa infestante que se acumula con el tiempo. En este aspecto se estima que el 75% de los productores realiza periódicamente estos recambios, mientras que el resto o no lo hace o lo realiza muy esporádicamente.



Números de colmenas

En lo referente a número de colmenas existentes en el país se ha registrado un paulatino pero constante incremento en las últimas décadas. Actualmente, si bien el número de colmenas ha seguido aumentando, no lo ha hecho al ritmo que lo venía haciendo, fundamentalmente a raíz de la falta de incentivos y apoyo crediticio acorde. La capacidad potencial del país está estimada en algo más de 1:000.000 de colmenas. El rendimiento promedio por colmena se estimaba en 1970 en unos 15 kilos; para 1983 paso a ser unos 25 kilos; y a la fecha podemos decir que está muy próximo a los 35 kilos.

 

Tipos de explotación referido a número de colmenas

En el Uruguay existen distinto tipo de explotaciones apícolas, las cuales presentan características particulares en lo que se refiere a tipo y forma de producción.

Normalmente se suelen clasificar las explotaciones apícolas del país en cuatro distintas categorías:

a) Apicultura casera o de hobby (hasta 49 colmenas).

b) Apicultura de dedicación personal parcial (de 50 a 199 colmenas).

c) Apicultura de plena dedicación personal (de 200 a 500 colmenas).

d) Apicultura industrial (más de 500 colmenas).

 



A) Apicultores hobbistas o con producción casera mínima

En este primer estrato ubicaremos a los apicultores que tienen una cantidad de colmenas que varía entre las 5 y las 50. En este tipo de apicultura que abarca casi la mitad de los apicultores del país encontramos dos tipos de apicultores con diferentes características pero con un objetivo final productivo bastante similar. En todos los casos las colmenas son una actividad que ni siquiera se le puede llamar complementaria de los ingresos del núcleo familiar, siendo inclusive en muchos casos una actividad muy humilde y rudimentaria.

El primer grupo de apicultores que aparecen en este estrato y tal vez el más numeroso, está compuesto por personas que viven en las ciudades y que tienen una actividad que les ocupa el 100% de su tiempo y que, han encontrado en las abejas un desahogo y medio para estar en contacto con la naturaleza; ya sea en los fines de semana o en los pocos momentos libres con que cuentan. Aquí encontramos profesionales, empleados públicos, bancarios, comerciantes, etc. que en algún momento pensaron que la apicultura era un negocio sumamente lucrativo y casi sin ningún esfuerzo ni trabajo. Estos normalmente realizaron alguno de los cursos de Iniciación Apícola existentes e instalaron sus primeras colmenas. Luego de descubrir que al igual que a cualquier actividad hay que dedicarle tiempo, esfuerzo y dinero, o abandonaron las colmenas o mantienen un escaso número que explotan mal y cuando les resta tiempo de sus actividades principales. Por sus propias características, éstas colmenas se encuentran ubicadas en los cinturones de las grandes ciudades y fundamentalmente en la faja costera a nivel de los distintos balnearios.

El segundo grupo de apicultores que se encuentra en este estrato esta compuesto por pequeños productores agropecuarios que poseen un escaso número de colmenas ubicadas en el propio predio donde vive y que cumplen la muy importante función de coadyuvar y elevar la calidad de la canasta alimenticia del productor, y/o como forma de garantizar un número mínimo de colmenas en el predio con fines de polinización de cultivos. Este productor se caracteriza también por no estar mayormente interesado en incrementar el número de colmenas ni desarrollarse en la actividad.

Una de las características bastante frecuente de los productores de este estrato es la de que muy comúnmente terminan abandonando las colmenas y perdiéndose o, en el mejor de los casos comercializándola a algún nuevo apicultor que busca iniciarse.

B) Apicultores con dedicación personal parcial

En este segundo estrato o nivel de apicultores encontramos a aquellos que poseen entre 50 y alrededor de las 300 colmenas. Este tipo de explotación se puede considerar como la más importante del sector apícola, ya que la mayoría de la producción de miel del país proviene de éste grupo de productores. Por el tamaño y dimensión de la explotación no podrá considerarse una actividad única y será en casi todos los casos una producción y actividad complementaria. La cantidad de miel que lleva al mercado este grupo es muy respetable y de aquí sale casi toda la miel que se consume en el mercado interno además de un buen porcentaje de la que se exporta. Este estrato se caracteriza por ser una actividad económica que le permite al productor realizar inversiones en forma sólida y segura, así como utilizar provechosamente sus horas libres. Desde el punto de vista de nuestro trabajador rural este tipo de estrato tiene mucha importancia ya que le brinda la posibilidad de tener una actividad complementaria remunerativa y adecuada para el productor que dispone de poca tierra y por lo tanto de un excedente considerable de horas útiles durante el año.

Al hablar de la limitantes y potencialidades de este grupo tenemos que en el mismo encontramos a dos tipos de apicultores con características y particularidades muy distintas. Primero aquel productor en donde la apicultura es una actividad muy secundaria de su principal medio de vida y en la cual, sin despreciarla, no tiene intenciones de desarrollarse, ya que le quitaría un tiempo que valoriza más en su otra actividad. Este es el caso del comerciante o productor agropecuario que esta bien establecido y posicionado en el trabajo que origina el fuerte de sus ingresos. Tiene rendimientos relativamente buenos de miel, aunque no tiene tiempo suficiente para actualizarse y tecnificarse como debiera. La apicultura le sirve, la atiende y no descuida su capital trabajándola normalmente integrada y con insumos que muchas veces carga a su actividad principal. Muchas veces el rubro apícola de este productor es apoyado económicamente por los otros rubros a los que se dedica el productor. En segundo lugar tenemos dentro de este estrato al productor que no tiene tan afirmada su actividad principal y que ve en la apicultura su futuro medio de vida. Este productor tiene normalmente tiempo disponible extra pero se encuentra limitado en sus recursos como para desarrollarse y poder explotar racionalmente sus apiarios. Son los productores que más abiertos están a tecnificarse y a buscar mecanismos y formas de mejorar la rentabilidad de sus empresas. Generalmente este productor tiene serias limitantes funcionales (vehículo, planta de extracción, etc.) para desarrollar su explotación debidamente. En estos casos generalmente es hasta la apicultura la que financia en parte otras actividades del productor.

C) Apicultores con dedicación personal o familiar total

En este estrato se ubicarían los apicultores que poseen entre 300 y alrededor de 800 o 1000 colmenas. Este es el grupo que se considera más sólido y técnicamente mejor llevado, el que tiene los mejores rendimientos y obtiene la mejor rentabilidad de su inversión. Indudablemente de acuerdo al tamaño de la explotación, el trabajo será netamente familiar o con la incorporación de mano de obra externa fundamentalmente en momentos de cosecha. El hecho de ser su medio de vida ha obligado al productor a que se tecnifique lo más posible. Este estrato se caracteriza por estar compuesto mayormente de apicultores con una decidida intención de desarrollarse pero que se encuentran limitados económica y financieramente. Si analizamos las limitantes y potencialidades desde el punto de vista de su producción, vemos que en los últimos años el aumento en los costos de producción de todo el sector agropecuario a puesto a muchas de estas empresas en una situación comprometedora en lo que a su rentabilidad se refiere. Este es uno de los principales motivos por los cuales se puede decir que todo este estrato esta buscando crecer. Casi toda la producción de miel de este estrato esta destinada a la exportación y prácticamente no existe miel destinada al mercado interno. Estos son los productores que están en mejores condiciones de aprovechar y adoptar las nuevas tecnologías para la incorporación de otros productos apícolas. La mayoría se encuentra agremiado o es integrante de alguna entidad a través de la cual mayormente comercializa su producción.

Este grupo de apicultores presenta problemas claros y concretos de gestión empresarial así como de dimensionamiento de sus empresas.

D) Apicultores de dedicación personal total y a nivel industrial y empresarial

En este último grupo de apicultores ubicaríamos a todos aquellos que poseen un número superior a las 1000 colmenas en producción. La característica fundamental de este productor es que generalmente deja de ser apicultor para convertirse mayormente en un dirigente de empresa y que deriva o delega el trabajo material a terceras personas. Generalmente en estos casos y dependiendo sobre todo del volumen que haya alcanzado la empresa, (las hay de más de 5000 colmenas), la misma se convierte en una producción en donde los rendimientos disminuyen y el volumen de colmenas que se maneja permite, hasta cierto punto, un no muy eficiente uso de los recursos. En la medida en que el propietario de las colmenas deja de tener un contacto permanente con ellas y la tarea la desarrolla personal contratado, la rentabilidad de la empresa por disminución de la producción empieza a comprometerse.

Las empresas de mayor tamaño son generalmente aquellas de las tradicionales del país y que durante mucho tiempo incrementaron su producción de miel en base a aumentar el número de colmenas. Hoy el aumento en los costos de producción está poniendo en tela de juicio los manejos generalmente extensivos que de la explotación se realizan. Estos productores casi en su totalidad no tienen intenciones de desarrollarse más y sobre todo aquellos con más de 2500 colmenas, que en cierta medida tienen su empresa consolidada. Si bien este estrato requiere, al igual que el anterior, de todo tipo de asesoramiento, no existe ni una apertura, ni una marcada aceptación del asesoramiento. Las empresas éstas normalmente fueron de desarrollo familiar siendo actualmente los propietarios productores generalmente mayores de 50 años. Ellos no tienen intenciones de crecer y las generaciones que los suceden no siempre tienen el empuje necesario.

De más esta decir, que también al igual que en el estrato superior toda la producción de miel de este estrato va destinada a la exportación, no dándose en casi ninguno de estos casos una venta en el mercado interno.

 

 

Cuadro 3:

Tipo de apicultores del Uruguay de

acuerdo a número de colmenas

Tamaño del productor Porcentaje total
10 a 50 colmenas 49,1
50 a 100 colmenas 21,6
100 a 300 colmenas 18,1
300 a 500 colmenas 6,4
500 a 1000 colmenas 3,2
1000 a 4000 colmenas 0,8
Más de 4000 colmenas 0,2


 Muestreo apícola. 1982. (M.I.E.)

 

Con respecto al cuadro anterior y como ampliación de este tipo de información merece resaltar la información recabada a través de una encuesta realizada a los apicultores que remiten su miel para comercializarla a través del sistema cooperativo. Si bien aproximadamente el 30% de la miel exportada se realiza a través del cooperativismo, se considera que la mayoría de los apicultores del país de una u otra forma se encuentran asociados o vinculados a alguna entidad u organización; de donde los datos que a continuación se brindan se considera que son un fiel reflejo de la apicultura nacional. De acuerdo a esta encuesta el 36,5% de los productores que se dedican a la actividad, manifestaban que la tenían como actividad principal. Un 24% de los productores apícolas manifestaban ser asalariados y un 17% se dedicaban mayormente a la producción agropecuaria.

La razón social de ésta actividad es mayoritariamente unipersonal (84,7%). El tiempo que llevan como apicultores más frecuentemente declarado en la encuesta antes mencionada es de 5 años; teniendo más de la mitad de los productores un integrante de la familia que trabaja con ellos.

Los colmenares mayormente están instalados en campos ajenos (75%) en forma gratuita (87%); pagando un porcentaje de lo producido el 12,5% de los productores. A pesar de esto el 58,3% de los productores manifestaron no tener inconvenientes en conseguir lugares para ubicar nuevos apiarios.

 

 Cuadro 4:

Las actividades de los

productores apícolas

Apicultor

36,5%

Asalariado

23,8%

Productor rural

16,8%

Trabajador independiente

6,4%

Comerciante

5,4%

Profesional

3,5%

Ama de casa

3,5%

Estudiante

2,0%

Docente

1,0%

Otros

1,0%

 


Más de la mitad (52%) dice de llevar registros de control de su actividad de apicultor, fundamentalmente productivos (52%), siendo los registros económicos menos frecuentes (37%) y muy pocos apicultores tienen una idea de cuanto les cuesta producir un kilo de miel (19%).

El 65% de los productores del país no recibe ningún tipo de asistencia técnica, mientras que el 63% de los apicultores manifiesta no tener problemas de mortandad de colmenas por agrotóxicos.

Situación actual de la producción de los distintos subproductos de la colmena a nivel nacional

1.- Cera de abejas

La producción de cera de abejas ocupa un lugar secundario a nivel de las explotaciones apícolas y, la nuevas tecnologías de extracción tiende a lograr mayores rendimientos de miel en detrimento de la cera.

Su obtención resulta en mayor proporción de los panales envejecidos o deteriorados y del desoperculado de los panales en la extracción de miel. Hasta hace unos años el volumen de producción de cera de un apiario se estimaba en un porcentaje del 3% de la producción de miel. Como se mencionara anteriormente, la inclusión de desoperculadoras automáticas en los apiarios industriales, en sustitución de los tradicionales cuchillos de desopercular manuales, ha traído aparejado una disminución de la cera disponible para comercializar. Es así, que hoy día se realiza una estimación de la producción de cera que se ubica en el entorno del 1,5 % de la producción de miel.

Otro aspecto que ha motivado la disminución de cera en el mercado es el hecho de que la mayoría de los apicultores del país se encuentran en un constante proceso de expansión en lo que se refiere al número de colmenas. Es así que la mayoría de los apicultores autoconsumen su propia cera; tanto en la cada vez más cotidiana renovación de panales viejos, como en el crecimiento de los apiarios.


2.- Propóleos

 

Si bien no existen datos oficiales de producción nacional de propóleos, ésta se puede estimar en alrededor de 10 toneladas anuales. En este aspecto merece destacar que en el país se realiza una importante industrialización del mismo; existiendo laboratorios de especialidades farmacéuticas, para uso médico, veterinario y cosmetológico, que han desarrollado una tecnología nacional de procesamiento del mismo que se puede considerar de avanzada a nivel mundial..

Al respecto de las exportaciones de propóleos merece resaltar que al iniciarse las mismas en 1976, éstas eran exclusivamente en bruto y bajo forma de escamas; hoy día se exporta un porcentaje alto de propóleos semielaborado. En este tema Uruguay es líder a nivel sudamericano y está entre los más avanzados del mundo. Hoy día el país se encuentra importando propóleos como materia prima para procesar. Se está ofreciendo y exportando el propóleos ya sea como extractos blandos o duros e inclusive con algún grado mayor de elaboración.

3.- Polen

En el Uruguay la producción actual se efectúa a escala muy reducida y es totalmente autoconsumida. No existen cifras de producción y en principio este rubro apícola no se desarrolla a nivel nacional debido al bajo precio que tiene el producto en el mercado fundamentalmente internacional. El Uruguay importa polen desde hace unos años fundamentalmente desde España y últimamente también de China, para satisfacer demandas internas que van en aumento.

4.- Polinización

Si bien en el país hasta hace unos años no existía una tradición en el arrendamiento de colmenas para polinizar, hoy día se ha tornado en una práctica común, frecuente y bajo determinadas condiciones muy rentable. En Uruguay se están alquilando anualmente entre 20 y 30000 colmenas con este fin, siendo las perspectivas de esta actividad muy promisorias.

5.- Núcleos

El mercado nacional de núcleos es muy variable con los años, y depende fundamentalmente del desarrollo que tome la apicultura en general. Actualmente existe una sostenida demanda de núcleos por parte de aquellos que se inician en la actividad, así como de aquellos productores ya iniciados y que desean expandir su explotación en porcentajes elevados. La expansión de la apicultura asegura un buen mercado para los núcleos en un corto y mediano plazo. Actualmente se estima que circulan en el mercado interno unos 25000 núcleos por año.

6.- Paquetes de abejas

Este tipo de producción se está empezando a desarrollar en el país con muy buenas perspectivas. Si bien no existe una gran producción de paquetes; los productores apícolas han descubierto las grandes ventajas que presenta frente a los núcleos y se están adaptando rápidamente a su manejo. Existen grandes perspectivas de exportación de este rubro a la Argentina fundamentalmente; donde se están dando los primeros pasos y experiencias.

7.- Reinas

A nivel nacional, aún no es práctica corriente el cambio de reinas. En el país existen algunos criaderos de reinas pero de escasa magnitud, no superando ninguno de ellos la 4000 - 5000 reinas por año.

8.- Veneno de abejas o Apitoxina

En los últimos años se han puesto a punto las técnicas de explotación y la forma de manejo del producto. Las perspectivas son muy interesantes tanto a nivel nacional como internacional; siendo la limitante en el país para desarrollar este producto, la falta de mercados donde se pueda colocar el mismo. Existen tecnologías desarrolladas en el país que permiten ofrecer el producto bajo distintas presentaciones.

9.- Jalea real

Actualmente el Uruguay produce un volumen muy pequeño de jalea real. Esto es debido fundamentalmente a que el consumo no esta muy desarrollado y a que el precio al que se consigue este producto en el mercado internacional, es muy accesible frente a los costos de producción en el país. Si bien su consumo se va difundiendo poco a poco las perspectivas son de que se siga importando jalea real de China.

 

Dirección de Estadística y Censos
Junta Nacional de la Granja- M.G.A.P

Departamento de Comercio Exterior del B.R.O.U.
Caracterización de la Apicultura del Sistema Cooperativo- INIA
"Actualidad Apícola"- Revista de la Sociedad Apícola Uruguaya


 


 


www.DoloresNet.com

agro@doloresnet.com

Asencio 1756 - Telefax 00598 534 3917

Dolores - Dpto. Soriano - URUGUAY

© Copyright 2001-2006 DoloresNet.com - Todos los derechos reservados