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APICULTURA en el Uruguay
Descripción general
La apicultura uruguaya ha tenido una
evolución constante en los últimos cuarenta años. El aumento se ha
dado tanto en los volúmenes de producción como en los de
exportación. En este sentido, y aún sin existir cifras oficiales
referentes a los volúmenes de producción nacional, aproximadamente
entre el 95-99% de lo producido se destina a la exportación. A
pesar de ello, lejos se está todavía del potencial del Uruguay
como productor de miel. Distintos estudios realizados al respecto
estiman que las colmenas con que actualmente cuenta el país apenas
llegan a utilizar entre el 20 y el 30 por ciento del potencial
existente.
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Cuadro 1:
Evolución de los propietarios de colmenas
y el
número de colmenas registrados en el
país |
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Año |
Números de propietarios |
Números de colmenas |
|
2000 (1) |
1.618 |
240.347 |
|
2001 (1) |
2.055 |
300.488 |
|
2002(1) |
2.412 |
334.301 |
|
2003 (1) |
3.762 |
346.659 |
(1) Registro Nacional de Propietarios de
Colmenas
JUNAGRA- MGAP
Este desarrollo de la apicultura
queda confirmado si lo analizamos desde los siguientes aspectos:
a) Las condiciones climáticas que posee el Uruguay son muy
favorables para el desarrollo de la apicultura en todo su
territorio, tanto en lo que se refiere a clima como a flora. Esta
última fundamentalmente, da lugar mayormente a mieles de primera
calidad y reconocidas a nivel de los distintos mercados
internacionales; teniendo mucha aceptación en consumidores tan
exigentes como los de la Comunidad Económica Europea.
b) La actualización y tecnificación en el manejo de los
apiarios, al igual que en la mayoría de las actividades
agropecuarias, se ha incorporado a las explotaciones;
incrementándose así los niveles de producción.
c) La industria complementaria de la actividad ha
acompañado perfectamente la evolución experimentada por la
apicultura y está organizada para proporcionarle al apicultor el
material para producción que este necesita.
d) La divulgación de las distintas tecnologías de
producción que se ha realizado en los últimos años por organismos
públicos y privados motiva que hoy día más del 98% de la
apicultura del país se desarrolle en colmenas del tipo Langstroh
(estándar); estimándose que en muy poco plazo la totalidad de las
colmenas del país sean estándar. (signo de avance tecnológico y
cultural).
También es de hacer notar que la mayoría de las técnicas
productivas de una apicultura de avanzada como lo son la
renovación sistemática de reinas, manejo racional de las cámaras
de cría, etc.; son cada vez más comunes a nivel de los
apicultores. Sumado a esto están los apicultores de punta que
explotan sus colmenares con un muy alto nivel tecnológico, lo cual
gravita positivamente en sus zonas de influencia.
Si bien el promedio de producción nacional por colmena se sitúa
alrededor de los 27 kilos; existen muchos apicultores con
promedios superiores a los 60 kilos.
En el Cuadro número 2 aparecen las cifras oficiales de exportación
de miel de los últimos años.
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Evolución
histórica de la Apicultura en el Uruguay |
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1834
|
Bernardino Rivadavia instala en Colonia del Sacramento el
primer apiario rústico (fijista) documentado. |
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1892
|
Sixto Perea introduce la colmena movilista estándar. |
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1929 |
Uruguay deja de ser importador de miel. |
|
1938 |
Se crea el Servicio de Apicultura de la Dirección de
Agronomía de Toledo. |
|
1934 |
Se crea la Sociedad Apícola Uruguaya como Gremial de la
Asociación Rural del Uruguay. |
|
1939 |
Se crea el Departamento de Apicultura del Centro de
Investigaciones Veterinarias "Miguel C. Rubino". |
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1963 |
Uruguay efectúa su primer exportación de miel por un valor
de US$ 43.500. |
|
1988 |
Luego de un crecimiento sostenido de la actividad en el país
se cuenta aproximadamente 200.000 colmenas y se exporta miel
por un monto aproximado de US$ 4:200.000. |
|
1995
|
Continuando el crecimiento sostenido del sector; el país
sobrepasa las 300.000 colmenas y exporta unos 7:500.000
kilos de miel. |
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Cuadro 2:
Exportaciones
uruguayas de miel |
|
Año |
Total kilos |
Total Dólares USA |
|
1975
|
913.463 |
658.235 |
|
1976
|
1:329.394 |
915.217 |
|
1977
|
1:056.172 |
780.430 |
|
1978
|
1:193.446 |
995.557 |
|
1979
|
758.038 |
760.119 |
|
1980
|
1:615.163 |
1:558.023 |
|
1981
|
2:775.542 |
2:293.073 |
|
1982
|
2:544.008 |
2:281.522 |
|
1983
|
1:595.365 |
1:437.462 |
|
1984
|
1:664.537 |
1:240.304 |
|
1985
|
1:772.160 |
1:225.515 |
|
1986
|
3:206.829 |
2:512.524 |
|
1987
|
3:356.282 |
2:805.136 |
|
1988
|
5:829.259 |
4:247.731 |
|
1989
|
3:708.971 |
3:119.370 |
|
1990
|
3:630.985 |
3:136.740 |
|
1991
|
5:568.688 |
5:430.952 |
|
1992
|
5:747.643 |
5:473.286 |
|
1993
|
6:128.425 |
5:664.378 |
|
1994
|
4:832.703 |
3:931.621 |
|
1995
|
6:521.944 |
6:802.337 |
|
1996
|
6:166.605 |
10:151.573 |
|
1997
|
7:714.123 |
12:172.408 |
|
1998
|
5:075.321 |
6:883.149 |
|
1999
|
1.046.700 |
2.947.000 |
|
2000
|
2.906.000 |
9.247.000 |
|
2001
|
9.646.000 |
9.246.800 |
|
2002
|
10.846.000 |
14.345.589 |
|
2003
|
11.000.000 |
24.680.673 |
JUNAGRA en base a Comercio Exterior
del B.R.O.U.
Nota:
La aparente disminución que aparece en los
volúmenes de miel exportados en el último quinquenio, se deben en
parte a condiciones climáticas adversas; pero fundamentalmente a
volúmenes importantes de miel que fueron "exportados" por la vía
no oficial hacia el Brasil. Es en este sentido que se considera
que los volúmenes reales estimados para la zafra 1994 - 95
alcanzan los 7:500.000 kilos.
Desarrollo del sector en los últimos años
Entre 1970 y 1990 la producción de miel del sector aumenta un
400%. Si este mismo parámetro lo medimos desde 1930 a 1990
observamos que la misma aumento más de un 1500%. Entre 1970 y 1990
el número de colmenas del país se cuadriplica; mientras que la
producción promedio por colmena aumenta un 50% pasando a ser en
este último año de 27 kilos. Merece resaltar que la producción por
colmena en 1930 era de tan solo 7 kilos por colmena.
Regiones apícolas del Uruguay
Al Uruguay más que en zonas o regiones apícolas cabría dividirlo
en ambientes de diferente capacidad de producción; ya que como se
mencionara anteriormente, la apicultura es practicable en todo el
territorio nacional, a diferencia , de otros países donde la
apicultura está restringida a ciertas áreas climáticamente
determinadas.
Esta característica ha determinado que el asentamiento de las
explotaciones apícolas se haya distribuido en forma diferencial;
estando la zona de cultivos y vegetación espontánea más melíferos
con mayor dotación de colmenas. Las zonas más densamente pobladas
coinciden con las zonas dedicadas a la ganadería intensiva,
predios dedicados a la implantación de praderas artificiales y,
zonas dedicadas a cultivos industriales, que a su vez coinciden
con tierras que mayormente son de uso agrícola.
En el Uruguay hoy por hoy no existen grandes zonas apícolas
basadas en cultivos especiales. Existen sí, microzonas de
superficies relativamente pequeñas donde se puede realizar una
explotación bastante interesante de miel de citrus en los
alrededores de la ciudad de Salto. El desarrollo y el fomento que
se le está dando a la forestación por parte del Gobierno Central
ha determinado que estén apareciendo extensiones bastante
interesantes, sobre todo de algunas variedades de Eucaliptos con
un muy buen comportamiento apícola. Se considera que en la medida
que la forestación se desarrolle dentro de lo que está planteado,
se podrán comenzar a desarrollar explotaciones silvo-apícolas muy
prometedoras. Cabe agregar que en la mayoría de los casos estas
plantaciones especiales están complementadas con flora natural o
indígena que permite cerrar el ciclo anual de producción.
Los ambientes básicos en los cuales está establecida la mayor
parte de la apicultura nacional son:
a) Las costas de los cursos de agua, donde predomina el
monte indígena.
b) Praderas naturales complementadas con el monte de flora
indígena.
c) Zonas agrícolas y/o de montes artificiales
complementadas por la flora indígena.
Las costas de los ríos y arroyos han sido y serán el fuerte de la
explotación apícola del país, ya que su flora es la que le da
mayor seguridad y tranquilidad al apicultor por su estabilidad y
constancia en cuanto al potencial de producción.
Las praderas naturales y las zonas agrícolas generalmente
presentan las características de ser muy sensibles frente a los
cambios climáticos; con lo cual su producción es bastante
inestable. Estas zonas presentan además un nuevo gran problema, al
que se ha tenido que enfrentar el apicultor y que es la aplicación
cada vez más común de pesticidas en las plantas cultivadas.
Origen botánico de las mieles uruguayas
De acuerdo a un estudio llevado a
cabo por el la Comisión Asesora del Poder Ejecutivo en Materia y
Política Apícola en 1982 se determinó que el origen botánico de
las mieles uruguayas se distribuía de acuerdo al siguiente
porcentaje:
Monte indígena 40 %
Leguminosas 30 %
Eucaliptos 20 %
Frutales 3 %
Campo natural 7 %
El Laboratorio Tecnológico del Uruguay (L.A.T.U.)
El país cuenta con un exigente laboratorio oficial, que entre sus
cometidos tiene el de analizar todas las mieles con destino a la
exportación. La normativa utilizada por el L.A.T.U. es tan o más
exigente que las requeridas por los principales mercados
compradores, siendo un requisito indispensable, que toda miel
destinada a la exportación sea aprobada por el mismo.
Breve descripción de las distintas razas
de abejas existentes en el país
En el país la raza más difundida es la Apis mellifica mellifera o
abeja negra o criolla común, que fue la primer abeja introducida
en América, caracterizándose por ser de fácil adaptación, color
castaño oscuro a negro, activas, buenas productoras de panales,
con reinas proliferas, resistentes a enfermedades, con postura
algo tardía en la temporada y algo irritables.
Por otro lado, en los últimos años se ha dado una introducción más
o menos constante de abejas con características de Apis mellifica
ligustica o italiana o amarilla. Hoy día en el país existe mucha
hibridación entre estas razas, presentando esto para la producción
nacional sus pro y sus contras. Si bien este tipo de abeja es la
más utilizada a nivel mundial en la industria apícola, aún no se
ha generalizado en el Uruguay. A nivel oficial, si bien se le
reconocen una serie de ventajas a este tipo de abejas, se
considera que previo a fomentar su importación habría que
determinar realmente el potencial de la abeja criolla; el cual no
es nada despreciable.
Hace muchos años en el país se realizaron importaciones de abejas
de origen cárnico y caucásico no lográndose mayor difusión ni
adaptación.
Con respecto a la utilización de las distintas razas de abejas en
el país se ha determinado que alrededor del 57% de los productores
utiliza la abeja "negra o criolla", mientras que el 20% utiliza la
raza amarilla. Hay un 10% de productores que utilizan los dos
tipos y un 11% que trabaja con abejas que son cruzas de ambas
razas.
Estado sanitario de la apicultura del
país
En el Uruguay existe una Dependencia del Ministerio de Ganadería,
Agricultura y Pesca especializada en el análisis y diagnóstico de
las enfermedades de las abejas.
En el país las enfermedades con cierta incidencia en la producción
son la Nosemosis, la Acariosis, la Loque Europea y la Varroasis.
Con respecto al ácaro Varroa, si bien desde hace varios años se
introdujo al país, esta no tiene la acción devastadora que se ha
denunciado en otros países ; siendo variable incidencia en los
distintos años. De acuerdo a investigaciones realizadas, esto se
atribuiría a una resistencia que existiría en nuestra abeja
criolla.
Con respecto al análisis periódico de las abejas se pude decir que
la mayoría de los apicultores ( 63%) no los realiza, a pesar de
existir más de 10 laboratorios de análisis de abejas distribuidos
en las zonas de mayor producción.
Una práctica relacionada, en gran parte, con el manejo sanitario,
es el recambio de panales viejos en la cámara de cría al comienzo
de la temporada. Esta sustitución de panales viejos por láminas de
cera estampada o panales nuevos labrados, hace que el productor
retire de las colmenas parte de la masa infestante que se acumula
con el tiempo. En este aspecto se estima que el 75% de los
productores realiza periódicamente estos recambios, mientras que
el resto o no lo hace o lo realiza muy esporádicamente.
Números de colmenas
En lo referente a número de colmenas existentes en el país se ha
registrado un paulatino pero constante incremento en las últimas
décadas. Actualmente, si bien el número de colmenas ha seguido
aumentando, no lo ha hecho al ritmo que lo venía haciendo,
fundamentalmente a raíz de la falta de incentivos y apoyo
crediticio acorde. La capacidad potencial del país está estimada
en algo más de 1:000.000 de colmenas. El rendimiento promedio por
colmena se estimaba en 1970 en unos 15 kilos; para 1983 paso a ser
unos 25 kilos; y a la fecha podemos decir que está muy próximo a
los 35 kilos.
Tipos de
explotación referido a número de colmenas
En el Uruguay existen distinto tipo de explotaciones apícolas, las
cuales presentan características particulares en lo que se refiere
a tipo y forma de producción.
Normalmente se suelen clasificar las explotaciones apícolas del
país en cuatro distintas categorías:
a) Apicultura casera o de hobby (hasta 49 colmenas).
b) Apicultura de dedicación personal parcial (de 50 a 199
colmenas).
c) Apicultura de plena dedicación personal (de 200 a 500
colmenas).
d) Apicultura industrial (más de 500 colmenas).
A) Apicultores hobbistas o con producción casera mínima
En este primer estrato ubicaremos a los apicultores que tienen una
cantidad de colmenas que varía entre las 5 y las 50. En este tipo
de apicultura que abarca casi la mitad de los apicultores del país
encontramos dos tipos de apicultores con diferentes
características pero con un objetivo final productivo bastante
similar. En todos los casos las colmenas son una actividad que ni
siquiera se le puede llamar complementaria de los ingresos del
núcleo familiar, siendo inclusive en muchos casos una actividad
muy humilde y rudimentaria.
El primer grupo de apicultores que aparecen en este estrato y tal
vez el más numeroso, está compuesto por personas que viven en las
ciudades y que tienen una actividad que les ocupa el 100% de su
tiempo y que, han encontrado en las abejas un desahogo y medio
para estar en contacto con la naturaleza; ya sea en los fines de
semana o en los pocos momentos libres con que cuentan. Aquí
encontramos profesionales, empleados públicos, bancarios,
comerciantes, etc. que en algún momento pensaron que la apicultura
era un negocio sumamente lucrativo y casi sin ningún esfuerzo ni
trabajo. Estos normalmente realizaron alguno de los cursos de
Iniciación Apícola existentes e instalaron sus primeras colmenas.
Luego de descubrir que al igual que a cualquier actividad hay que
dedicarle tiempo, esfuerzo y dinero, o abandonaron las colmenas o
mantienen un escaso número que explotan mal y cuando les resta
tiempo de sus actividades principales. Por sus propias
características, éstas colmenas se encuentran ubicadas en los
cinturones de las grandes ciudades y fundamentalmente en la faja
costera a nivel de los distintos balnearios.
El segundo grupo de apicultores que se encuentra en este estrato
esta compuesto por pequeños productores agropecuarios que poseen
un escaso número de colmenas ubicadas en el propio predio donde
vive y que cumplen la muy importante función de coadyuvar y elevar
la calidad de la canasta alimenticia del productor, y/o como forma
de garantizar un número mínimo de colmenas en el predio con fines
de polinización de cultivos. Este productor se caracteriza también
por no estar mayormente interesado en incrementar el número de
colmenas ni desarrollarse en la actividad.
Una de las características bastante frecuente de los productores
de este estrato es la de que muy comúnmente terminan abandonando
las colmenas y perdiéndose o, en el mejor de los casos
comercializándola a algún nuevo apicultor que busca iniciarse.
B) Apicultores con dedicación personal parcial
En este segundo estrato o nivel de apicultores encontramos a
aquellos que poseen entre 50 y alrededor de las 300 colmenas. Este
tipo de explotación se puede considerar como la más importante del
sector apícola, ya que la mayoría de la producción de miel del
país proviene de éste grupo de productores. Por el tamaño y
dimensión de la explotación no podrá considerarse una actividad
única y será en casi todos los casos una producción y actividad
complementaria. La cantidad de miel que lleva al mercado este
grupo es muy respetable y de aquí sale casi toda la miel que se
consume en el mercado interno además de un buen porcentaje de la
que se exporta. Este estrato se caracteriza por ser una actividad
económica que le permite al productor realizar inversiones en
forma sólida y segura, así como utilizar provechosamente sus horas
libres. Desde el punto de vista de nuestro trabajador rural este
tipo de estrato tiene mucha importancia ya que le brinda la
posibilidad de tener una actividad complementaria remunerativa y
adecuada para el productor que dispone de poca tierra y por lo
tanto de un excedente considerable de horas útiles durante el año.
Al hablar de la limitantes y potencialidades de este grupo tenemos
que en el mismo encontramos a dos tipos de apicultores con
características y particularidades muy distintas. Primero aquel
productor en donde la apicultura es una actividad muy secundaria
de su principal medio de vida y en la cual, sin despreciarla, no
tiene intenciones de desarrollarse, ya que le quitaría un tiempo
que valoriza más en su otra actividad. Este es el caso del
comerciante o productor agropecuario que esta bien establecido y
posicionado en el trabajo que origina el fuerte de sus ingresos.
Tiene rendimientos relativamente buenos de miel, aunque no tiene
tiempo suficiente para actualizarse y tecnificarse como debiera.
La apicultura le sirve, la atiende y no descuida su capital
trabajándola normalmente integrada y con insumos que muchas veces
carga a su actividad principal. Muchas veces el rubro apícola de
este productor es apoyado económicamente por los otros rubros a
los que se dedica el productor. En segundo lugar tenemos dentro de
este estrato al productor que no tiene tan afirmada su actividad
principal y que ve en la apicultura su futuro medio de vida. Este
productor tiene normalmente tiempo disponible extra pero se
encuentra limitado en sus recursos como para desarrollarse y poder
explotar racionalmente sus apiarios. Son los productores que más
abiertos están a tecnificarse y a buscar mecanismos y formas de
mejorar la rentabilidad de sus empresas. Generalmente este
productor tiene serias limitantes funcionales (vehículo, planta de
extracción, etc.) para desarrollar su explotación debidamente. En
estos casos generalmente es hasta la apicultura la que financia en
parte otras actividades del productor.
C) Apicultores con dedicación personal o familiar total
En este estrato se ubicarían los apicultores que poseen entre 300
y alrededor de 800 o 1000 colmenas. Este es el grupo que se
considera más sólido y técnicamente mejor llevado, el que tiene
los mejores rendimientos y obtiene la mejor rentabilidad de su
inversión. Indudablemente de acuerdo al tamaño de la explotación,
el trabajo será netamente familiar o con la incorporación de mano
de obra externa fundamentalmente en momentos de cosecha. El hecho
de ser su medio de vida ha obligado al productor a que se
tecnifique lo más posible. Este estrato se caracteriza por estar
compuesto mayormente de apicultores con una decidida intención de
desarrollarse pero que se encuentran limitados económica y
financieramente. Si analizamos las limitantes y potencialidades
desde el punto de vista de su producción, vemos que en los últimos
años el aumento en los costos de producción de todo el sector
agropecuario a puesto a muchas de estas empresas en una situación
comprometedora en lo que a su rentabilidad se refiere. Este es uno
de los principales motivos por los cuales se puede decir que todo
este estrato esta buscando crecer. Casi toda la producción de miel
de este estrato esta destinada a la exportación y prácticamente no
existe miel destinada al mercado interno. Estos son los
productores que están en mejores condiciones de aprovechar y
adoptar las nuevas tecnologías para la incorporación de otros
productos apícolas. La mayoría se encuentra agremiado o es
integrante de alguna entidad a través de la cual mayormente
comercializa su producción.
Este grupo de apicultores presenta problemas claros y concretos de
gestión empresarial así como de dimensionamiento de sus empresas.
D) Apicultores de dedicación personal total y a nivel
industrial y empresarial
En este último grupo de apicultores ubicaríamos a todos aquellos
que poseen un número superior a las 1000 colmenas en producción.
La característica fundamental de este productor es que
generalmente deja de ser apicultor para convertirse mayormente en
un dirigente de empresa y que deriva o delega el trabajo material
a terceras personas. Generalmente en estos casos y dependiendo
sobre todo del volumen que haya alcanzado la empresa, (las hay de
más de 5000 colmenas), la misma se convierte en una producción en
donde los rendimientos disminuyen y el volumen de colmenas que se
maneja permite, hasta cierto punto, un no muy eficiente uso de los
recursos. En la medida en que el propietario de las colmenas deja
de tener un contacto permanente con ellas y la tarea la desarrolla
personal contratado, la rentabilidad de la empresa por disminución
de la producción empieza a comprometerse.
Las empresas de mayor tamaño son generalmente aquellas de las
tradicionales del país y que durante mucho tiempo incrementaron su
producción de miel en base a aumentar el número de colmenas. Hoy
el aumento en los costos de producción está poniendo en tela de
juicio los manejos generalmente extensivos que de la explotación
se realizan. Estos productores casi en su totalidad no tienen
intenciones de desarrollarse más y sobre todo aquellos con más de
2500 colmenas, que en cierta medida tienen su empresa consolidada.
Si bien este estrato requiere, al igual que el anterior, de todo
tipo de asesoramiento, no existe ni una apertura, ni una marcada
aceptación del asesoramiento. Las empresas éstas normalmente
fueron de desarrollo familiar siendo actualmente los propietarios
productores generalmente mayores de 50 años. Ellos no tienen
intenciones de crecer y las generaciones que los suceden no
siempre tienen el empuje necesario.
De más esta decir, que también al igual que en el estrato superior
toda la producción de miel de este estrato va destinada a la
exportación, no dándose en casi ninguno de estos casos una venta
en el mercado interno.
|
Cuadro 3:
Tipo de
apicultores del Uruguay de
acuerdo a
número de colmenas |
|
Tamaño del productor |
Porcentaje total |
|
10 a 50 colmenas |
49,1 |
|
50 a 100 colmenas |
21,6 |
|
100 a 300 colmenas |
18,1 |
|
300 a 500 colmenas |
6,4 |
|
500 a 1000 colmenas |
3,2 |
|
1000 a 4000 colmenas |
0,8 |
|
Más de 4000 colmenas |
0,2 |
Muestreo apícola. 1982. (M.I.E.)
Con respecto al cuadro anterior y
como ampliación de este tipo de información merece resaltar la
información recabada a través de una encuesta realizada a los
apicultores que remiten su miel para comercializarla a través del
sistema cooperativo. Si bien aproximadamente el 30% de la miel
exportada se realiza a través del cooperativismo, se considera que
la mayoría de los apicultores del país de una u otra forma se
encuentran asociados o vinculados a alguna entidad u organización;
de donde los datos que a continuación se brindan se considera que
son un fiel reflejo de la apicultura nacional. De acuerdo a esta
encuesta el 36,5% de los productores que se dedican a la
actividad, manifestaban que la tenían como actividad principal. Un
24% de los productores apícolas manifestaban ser asalariados y un
17% se dedicaban mayormente a la producción agropecuaria.
La razón social de ésta actividad es mayoritariamente unipersonal
(84,7%). El tiempo que llevan como apicultores más frecuentemente
declarado en la encuesta antes mencionada es de 5 años; teniendo
más de la mitad de los productores un integrante de la familia que
trabaja con ellos.
Los colmenares mayormente están instalados en campos ajenos (75%)
en forma gratuita (87%); pagando un porcentaje de lo producido el
12,5% de los productores. A pesar de esto el 58,3% de los
productores manifestaron no tener inconvenientes en conseguir
lugares para ubicar nuevos apiarios.
|
Cuadro 4:
Las actividades de los
productores apícolas |
|
Apicultor |
36,5% |
|
Asalariado |
23,8% |
|
Productor rural |
16,8% |
|
Trabajador independiente |
6,4% |
|
Comerciante |
5,4% |
|
Profesional |
3,5% |
|
Ama de casa |
3,5% |
|
Estudiante |
2,0% |
|
Docente |
1,0% |
|
Otros |
1,0% |
Más de la mitad (52%) dice de llevar registros de control de su
actividad de apicultor, fundamentalmente productivos (52%), siendo
los registros económicos menos frecuentes (37%) y muy pocos
apicultores tienen una idea de cuanto les cuesta producir un kilo
de miel (19%).
El 65% de los productores del país no recibe ningún tipo de
asistencia técnica, mientras que el 63% de los apicultores
manifiesta no tener problemas de mortandad de colmenas por
agrotóxicos.
Situación actual de la producción de los
distintos subproductos de la colmena a nivel nacional
1.- Cera de abejas
La producción de cera de abejas ocupa un lugar secundario a nivel
de las explotaciones apícolas y, la nuevas tecnologías de
extracción tiende a lograr mayores rendimientos de miel en
detrimento de la cera.
Su obtención resulta en mayor proporción de los panales
envejecidos o deteriorados y del desoperculado de los panales en
la extracción de miel. Hasta hace unos años el volumen de
producción de cera de un apiario se estimaba en un porcentaje del
3% de la producción de miel. Como se mencionara anteriormente, la
inclusión de desoperculadoras automáticas en los apiarios
industriales, en sustitución de los tradicionales cuchillos de
desopercular manuales, ha traído aparejado una disminución de la
cera disponible para comercializar. Es así, que hoy día se realiza
una estimación de la producción de cera que se ubica en el entorno
del 1,5 % de la producción de miel.
Otro aspecto que ha motivado la disminución de cera en el mercado
es el hecho de que la mayoría de los apicultores del país se
encuentran en un constante proceso de expansión en lo que se
refiere al número de colmenas. Es así que la mayoría de los
apicultores autoconsumen su propia cera; tanto en la cada vez más
cotidiana renovación de panales viejos, como en el crecimiento de
los apiarios.
2.- Propóleos
Si bien no existen datos oficiales de
producción nacional de propóleos, ésta se puede estimar en
alrededor de 10 toneladas anuales. En este aspecto merece destacar
que en el país se realiza una importante industrialización del
mismo; existiendo laboratorios de especialidades farmacéuticas,
para uso médico, veterinario y cosmetológico, que han desarrollado
una tecnología nacional de procesamiento del mismo que se puede
considerar de avanzada a nivel mundial..
Al respecto de las exportaciones de propóleos merece resaltar que
al iniciarse las mismas en 1976, éstas eran exclusivamente en
bruto y bajo forma de escamas; hoy día se exporta un porcentaje
alto de propóleos semielaborado. En este tema Uruguay es líder a
nivel sudamericano y está entre los más avanzados del mundo. Hoy
día el país se encuentra importando propóleos como materia prima
para procesar. Se está ofreciendo y exportando el propóleos ya sea
como extractos blandos o duros e inclusive con algún grado mayor
de elaboración.
3.- Polen
En el Uruguay la producción actual se efectúa a escala muy
reducida y es totalmente autoconsumida. No existen cifras de
producción y en principio este rubro apícola no se desarrolla a
nivel nacional debido al bajo precio que tiene el producto en el
mercado fundamentalmente internacional. El Uruguay importa polen
desde hace unos años fundamentalmente desde España y últimamente
también de China, para satisfacer demandas internas que van en
aumento.
4.- Polinización
Si bien en el país hasta hace unos años no existía una tradición
en el arrendamiento de colmenas para polinizar, hoy día se ha
tornado en una práctica común, frecuente y bajo determinadas
condiciones muy rentable. En Uruguay se están alquilando
anualmente entre 20 y 30000 colmenas con este fin, siendo las
perspectivas de esta actividad muy promisorias.
5.- Núcleos
El mercado nacional de núcleos es muy variable con los años, y
depende fundamentalmente del desarrollo que tome la apicultura en
general. Actualmente existe una sostenida demanda de núcleos por
parte de aquellos que se inician en la actividad, así como de
aquellos productores ya iniciados y que desean expandir su
explotación en porcentajes elevados. La expansión de la apicultura
asegura un buen mercado para los núcleos en un corto y mediano
plazo. Actualmente se estima que circulan en el mercado interno
unos 25000 núcleos por año.
6.- Paquetes de abejas
Este tipo de producción se está empezando a desarrollar en el país
con muy buenas perspectivas. Si bien no existe una gran producción
de paquetes; los productores apícolas han descubierto las grandes
ventajas que presenta frente a los núcleos y se están adaptando
rápidamente a su manejo. Existen grandes perspectivas de
exportación de este rubro a la Argentina fundamentalmente; donde
se están dando los primeros pasos y experiencias.
7.- Reinas
A nivel nacional, aún no es práctica corriente el cambio de
reinas. En el país existen algunos criaderos de reinas pero de
escasa magnitud, no superando ninguno de ellos la 4000 - 5000
reinas por año.
8.- Veneno de abejas o Apitoxina
En los últimos años se han puesto a punto las técnicas de
explotación y la forma de manejo del producto. Las perspectivas
son muy interesantes tanto a nivel nacional como internacional;
siendo la limitante en el país para desarrollar este producto, la
falta de mercados donde se pueda colocar el mismo. Existen
tecnologías desarrolladas en el país que permiten ofrecer el
producto bajo distintas presentaciones.
9.- Jalea real
Actualmente el Uruguay produce un volumen muy pequeño de jalea
real. Esto es debido fundamentalmente a que el consumo no esta muy
desarrollado y a que el precio al que se consigue este producto en
el mercado internacional, es muy accesible frente a los costos de
producción en el país. Si bien su consumo se va difundiendo poco a
poco las perspectivas son de que se siga importando jalea real de
China.
Dirección de Estadística y Censos
Junta Nacional de la Granja- M.G.A.P
Departamento de Comercio Exterior del B.R.O.U.
Caracterización de la Apicultura del Sistema Cooperativo- INIA
"Actualidad Apícola"- Revista de la Sociedad Apícola Uruguaya
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