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Don Pancho Pierulivo y el tano
agrandau " Garibaldi"
Un momento de
Dolores con historia es el de Garibaldi, instalado en la costanera. Entre
la propuesta de erigir la estatua, y su colocación, se tardó ochenta y tres
años.
En 1882, el
médico de origen italiano, Bolognini, formó una comisión de vecinos con el
propósito de que Dolores honrara al "héroe de los dos mundos". Bolognini
recaló en Dolores, porque en Italia las cosas no andaban nada bien con los
libertarios y anarquistas. Aquí tuvo éxito profesional, y contó con
la protección de Misia Faustina Ruiz de Domínguez, dama de alcurnia y poder
económico, que le proporcionó hasta unas habitaciones de su casa, donde el
médico puso el consultorio. 
Allí, por exigencia de doña Faustina, atendía
ciertos días a "gentes y pobres de solemnidad" gratuitamente. Parece que
en una comunidad donde lo que sobraban eran italianos, la comisión de
compatriotas creada por el doctor hizo ruido, pero no tenía peso social.
Por eso, el galeno italiano buscó el auxilio de los dos colorados más poderosos
de Soriano, los generales Máximo Pérez y Gervasio Galarza. Don Máximo,
estimó que no había mérito para honrar un "tano", habiendo tanto colorado
ilustre y patriota por ahí.
Galarza, más
informado, temía que el bronce fuera una provocación a los blancos, siempre
propensos a una insurrección. Sucede que Garibaldi -amén de que jamás
anduvo por estos pagos- había servido con un batallón de compatriotas, al
gobierno de la defensa contra Oribe y el Gral. Rosas durante la Guerra Grande. Al
fundarse en 1888 la sociedad Italiana, Bolognini cobró fuerzas. Pero la entidad se
proponía como una mutualista y farmacia para la colectividad.
Una comunidad
donde la memoria que dejó Garibaldi en Italia, era objeto de de discusión.
Mentor y héroe de la unidad italiana Garibaldi había terminado ofendiendo y
abandonando los sagrados personajes del rey Victorio Emanuel y del Ministro
Cavour. De paso, la Iglesia Católica señalaba a Garibaldi como autor intelectual
del asalto a Roma por Napoleón III.
La entrega de Roma a Italia, produjo
la pérdida de los territorios pontificios y el encierro del Papa en la estrechez
del Vaticano. Según el cura, el héroe de Bolognini era "un masón, republicano y
anticlerical".
Una epidemia de
viruela atacó con Bolognini y el asunto pasó al olvido hasta que fue restaurado
por don Serafín Alimundi.
Don Serafín, entusiasta de los monumentos y presidente del Comité Patriótico ya
en tiempos donde la Guerra Grande y la Unidad Italiana, eran sólo unas páginas
en los libros de Historia, impulsó la idea. Logró el apoyo de los jóvenes
herederos de los inmigrantes italianos tornados en republicanos tras la guerra
mundial y obtuvo la aprobación de la Junta Departamental.
La estatua es
encargada al escultor Pratti y llegó embalada a Dolores en 1957. Recién en
1965, los doloreños se toman el trabajo de instalarla donde luce en un predio
descampado que se había proyectado como parque. Don Pancho Pierulivo,
descendiente de italianos, pero ferozmente blanco nacionalista, cierta vez
contemplaba desde lejos y con recelo al monumento hecho realidad en la
costanera.
- ¡Mirá vos la
pinta que tiene el gringo!.
- Y, ¿qué le
parece don Pancho?.
- Un tano...medio
"agrandau" , ¡me quedo con Aparicio!.
Por Carlos
Saratsola
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