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Orugas y babosas |
Métodos para deshacerse de las orugas y babosas del
jardín
La prevención y la vigilancia diarias resultan imprescindibles
Una buena observación y un mantenimiento continuo
y adecuado serán el mejor remedio que podamos aplicar a las plantas de nuestro
jardín para evitar que sean atacadas por plagas y enfermedades.
Si logramos diagnosticar el problema en su fase inicial, para lo que resulta
imprescindible saber interpretar los síntomas que presentan las plantas, será
mucho más fácil que los remedios que les apliquemos para contrarrestar el ataque
tengan el efecto deseado, operación que resulta más complicada si el problema se
ha extendido.
Por este motivo deberemos prestar especial atención a los puntos de
crecimiento de las plantas y bajo sus hojas, ya que es en estas zonas donde
se presentan los primeros síntomas que nos indicarán que la planta está siendo
atacada o está enferma.
No obstante, a pesar de mantener una vigilancia constante, es necesario saber
con seguridad qué le sucede al ejemplar, porque una interpretación y unos
cuidados erróneos pueden llegar a ser tan perjudiciales como el problema real
que presente el mismo. En estos casos lo mejor es documentarse bien y dejar
que nos asesore un experto.
Las babosas tienen un gran apetito y son capaces de dejar tan sólo el
tallo de una planta en una noche, por lo que es recomendable es que las retire
manualmente si observa su aparición, o que fumigue sus plantas con insecticidas
específicos.
Podrá deshacerse de las orugas rociando las plantas con rotenona o
bifentrin, de esta manera evitará que los brotes y hojas de las plantas
aparezcan agujereados por la acción de estos parásitos. (Consumer.es)
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Plantas en macetas |
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No todas las plantas pueden convivir juntas en una maceta
Evite plantar ejemplares de
crecimiento rápido junto a otros
Es muy habitual plantar nuestras plantas en la primera maceta que tengamos a
mano o, a lo sumo, tener en cuenta el tamaño que puedan llegar a adquirir y
elegir un tiesto en consonancia.
Pero el material con el que está confeccionada la maceta también es un elemento
muy a tener en cuenta a la hora de decantarse por uno u otro recipiente. Una
maceta de barro, por ejemplo, al ser un material poroso, absorberá parte del
agua que le proporcionemos al ejemplar, por lo que no es recomendable para
aquellas plantas que requieran gran cantidad de agua para subsistir.
También hay que saber que existe un gran número de plantas inadecuadas a las
macetas o bien que no soportan la posibilidad de ser combinadas y convivir con
otros ejemplares. Esto, evidentemente, no significa que no puedan cultivarse,
sino que obtener los resultados esperados será más complicado, y lo único que
conseguirá será acortar su periodo de floración.
Por ejemplo, no podrá plantar ejemplares de angélicas junto a otras plantas, ya
que las plantas con un hábito de desarrollo muy desordenado y un crecimiento
rápido ahogarán el tiesto y a sus compañeras rápidamente.
Los ejemplares bienales como las minutisias tampoco se adaptan bien a las
macetas, porque su periodo de floración es más corto que el de los ejemplares
anuales y son menos compactas. (Consumer.es)